Escala · Marbella ·
La noche de la guitarra firmada
La XVII Gala Starlite Occident dejó una Experiencia subastada para la Fundación Starlite, una guitarra firmada que sonó allí mismo y una noche entera fuera de guion.
Hay noches que se organizan y noches que suceden. La XVII Gala Starlite Occident, con Sandra García-Sanjuán y Antonio Banderas de anfitriones, fue de las segundas: todo lo importante pasó fuera de guion.
Este año yo llevaba algo más que ganas de fiesta. A la subasta solidaria iba mi Experiencia: una cena conmigo en Los Gabrieles, esa taberna centenaria de Madrid con las paredes vestidas de azulejos donde el flamenco ha dormido siempre; una noche en el Hyatt Regency; y una velada en la que recibiré un reconocimiento. Y algo que me importa especialmente: la noche no se pierde. Un film de autor, un libro de fotografía y una galería privada, con certificado, para que lo vivido quede custodiado. Esa parte lleva la firma de BMC, la casa de Dirk Manuel Martens Jiménez, que entiende el patrimonio como yo entiendo el baile: lo que vale, se cuida para que dure.
La Experiencia encontró dueño y su importe fue, entero, a los proyectos de la Fundación Starlite. Eso era lo importante.
Y luego la noche hizo de las suyas. Bertín Osborne se acercó a la mesa presidencial a cantarle Fly Me to the Moon a Michael Bublé, y Bublé, claro, acabó cantando con él. A mí me pusieron una guitarra delante y la firmé junto a Michael y a Plácido Domingo; Melendi y Miguel Poveda la hicieron sonar allí mismo, sin partitura y sin permiso, que es como suenan las cosas verdaderas.
A medianoche, Plácido le cantó el Cumpleaños feliz a Antonio. Estrella Morente se subió al escenario con Los Alpresa porque el cuerpo se lo pidió. Así fue todo: espontáneo, generoso, irrepetible.
Gracias a Sandra y a Antonio por sostener diecisiete años de esta noche, a la Fundación Starlite por darle sentido, y a Dirk Manuel y a BMC por convertir una velada en algo que permanece.
Peace & Love, siempre.
Fotos: cortesía Gala Starlite Occident / Fundación Starlite.
Siguiente página
Lo que enseña el mar