Apunte · Mediterráneo ·
Lo que enseña el mar
Apunte de agosto entre el mar y los escenarios: bajar el ritmo también es una forma de bailar.
Agosto me está enseñando a bajar el ritmo. El escenario pide fuego; el mar pide lo contrario: paciencia, respiración, dejar que las cosas lleguen.
Llevo días entre barcos, calas y sobremesas largas, y me sorprendo a mí mismo caminando más despacio, hablando más bajo, mirando más.
Apunto esto en una libreta que viaja conmigo desde hace años. Casi todo lo que escribo en ella acaba, tarde o temprano, convertido en baile. El descanso también es ensayo, aunque no lo parezca.
Esta noche vuelvo a vestirme para una gala. Volverán el fuego, los focos y ese nervio bueno de antes de salir. Pero una parte de mí sigue en el agua.
Y sospecho que bailará mejor por ello.
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Aubamar, arte frente al mar