Escala · Mallorca ·
Aubamar, arte frente al mar
Tarde de arte y juego en Aubamar Palma Resort, en la Playa de Palma: murales, esculturas y una butaca verde que ya siento un poco mía.
Hay lugares que te reciben con los brazos abiertos y otros que además te hacen sonreír. Aubamar es de los segundos: arte en cada pared, lámparas imposibles, un jardín que huele a verano.
Llegué sin conocerlo y me fui con la sensación de haber estado en casa de un amigo con muy buen gusto. Cada rincón está pensado para jugar: esculturas que te retan, murales que piden pose, una pared de cristal que parece agua congelada.
Me pasé la tarde haciendo exactamente eso: imitando esculturas, buscándole el paso de baile al cristal, dejándome caer en una butaca verde como quien se aprende una casa nueva.
Comimos frente al mar, despacio. La Playa de Palma tiene esa luz de agosto que no pide nada a cambio, y en la mesa se habló de todo menos de trabajo, que es la mejor señal.
Los sitios con arte de verdad se reconocen rápido: no lo enseñan, lo viven. Aquí hasta las lámparas tienen carácter, y a una casi le pido un baile.
Gracias al equipo de Aubamar por el arte y por el cariño. Un escenario inesperado.
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Un día en el mar